Logo
Twiter Facebook Meneame
Lunes, 23 de Octubre del 2017
Sábado, 10 Junio 2017

El Viaje (Final) a Ninguna Parte. Qué gozada de noche (s)

Valora este artículo
(2 votos)
Bartolomé Marcos Bartolomé Marcos

CLR/Bartolomé Marcos.

El miércoles, 17 de Mayo, dejaba expresa constancia de mi pasión madridista (que en cierto modo y medida es una variante de mi pasión española) en un artículo en el que sólo me faltaba escribir, para que la pasión fuera verdaderamente loca e irracional (como debe ser la pasión que auténticamente se precie), aquello de “madridisto soy”, enajenado como Calixto en “La Celestina”, cuando, obnubilado y ciego de amor por Melibea, exclamaba: ¿Yo? Melibeo (madridisto) soy y a Melibea (Real Madrid) adoro, y en Melibea (Real Madrid) creo y a Melibea (Real Madrid) amo.

Sí, los madridistas estamos en estado de éxtasis místico, de celestial trance, de vivir la ocasión más grande que vieron los siglos… y la diosa Cibeles. Nos ha faltado sólo el trofeo menor, la Copa del Rey, que irónicamente la hemos dejado para las vitrinas del Barça. También el clásico, al que seguimos, glosa ajustadamente aquí nuestras sensaciones, aunque el fútbol aún no se hubiera inventado: ¿Quién vio en esta vida cuerpo glorificado de ningún hombre como ahora el mío? Gracias, Zizou. O merci bien, Monsieur Zidane.

 

La noche fueron en realidad dos noches, la de la final de Liga contra el Málaga, que plácidamente ganó el Madrid por 0 a 2, y la gran final de la Champions en Cardiff, en la que, tras el tanteo y la incertidumbre de los primeros 45 minutos, se impuso clara y gloriosamente el Madrid en la segunda parte a la “vecchia signora” de la Juventus, los rocosos blanconeri capitaneados por el legendario guardameta Buffon (que después de ésta probablemente pensará en retirarse) por un rotundo marcador de 1 a 4, que habría podido ser aún más abultado, y desarrollando un juego espectacular que nos hizo babear de gusto. Confieso que vi la final de la Champions más relajado y tranquilo que otras veces porque, para mí, con la Liga, el Madrid había más que cumplido. Claro que ganar también la Champions fue ya la apoteosis. Y es que el Real Madrid de Zidane enamora y ha sabido alimentar la pasión madridista, hecha de locura e incondicionalidad.

 

Vi la final en la habitación de mi hijo Antonio, equipada por él mismo con un gran televisor de 50 pulgadas (o por ahí, burro grande, grandísimo…), pantalla panorámica y en la mejor de las compañías, la de la familia al completo, ni que decir tiene que todos madridistos sin concesiones ni fisuras. Pero la familia se repartió entre la referida habitación de mi hijo y la sala de estar y en el reparto a mí me tocó ver el partido con mi nieto Ricardo (Sánchez Marcos), que está a punto de cumplir los 8 años y que es, además de buen estudiante y mejor persona, un depurado jugador de tenis, un magnífico y prometedor futbolista en el Bosco Cieza, un experto con la play station incluso frente a jugadores adultos (a los que, frecuentemente, derrota online) y un sesudo, ameno, ponderado y experto comentarista de las incidencias de un partido, aunque, como buen madridisto, festejara estruendosamente cada uno de los cuatro goles de su (nuestro) equipo. La fiesta, por supuesto, ya saben todo eso de Campeones, Campeones, oé, oé, oé, pero lo realmente sorprendente de este nieto mío –aparte de su extravagante y discutible gusto por los danones con Nocilla- es que se documenta y entiende de lo que habla, cuando el tema es deportivo. Abuelo, ¿quién es mejor, Messi o Cristiano Ronaldo? Cristiano, por supuesto, le digo, y se explaya en las características de uno y otro jugador, o en las incidencias que rodean una jugada, una fase del partido, o la - siempre nefasta - actuación arbitral, o estalla en una risa incontenible y contagiosa cuando a alguien (casi siempre yo) se le escapa un exabrupto, por el que suele pedirme comisión: abuelo, has dicho…pongan aquí el palabro malsonante…me debes un euro…la cuenta ha llegado a veces hasta los 20 euros, que cumplida y gustosamente he satisfecho. Total, una de las mejores y más intensamente satisfactorias, noches grandes del Real Madrid.

 

En un horizonte personal en el que la vida me está dando algunos coscorrones de un tiempo a esta parte, puedo decir que al menos, hasta ahora, lo puedo contar y que la familia, y el Real Madrid…que es casi su prolongación natural, el Madrid es como de la familia…están contribuyendo a que pueda sobrellevarla. Por cierto que en la familia, que yo sepa o recuerde, sólo hay un caso que nos salió futbolísticamente rana, y es el de mi hermano, Don Antonio Marcos Carrillo, barcelonista convencido desde siempre. Sin embargo, se lo perdonamos, porque mi hermano no tiene más tacha que esa y -de tan bueno que es- si no existiera habría que inventarlo. Copiarlo no, porque con él se rompió el molde.

PromoCLR

Deseo recibir noticias en mi correo electrónico:


AGENDA CULTURAL

VÍDEO DESTACADO
FOTOS DENUNCIA
Envíanos tus fotos y las publicamos...
Más información de interés
  • Farmacia de Guardia Farmacias

    Información sobre Horarios y días de apertura de las Farmacias de Guardia en Cieza

     

  • Cartelera Cartelera

    Información semanal sobre la cartelera del cine de Cieza. Auditorio Aurelio Guirao.