Logo
Twiter Facebook Meneame
Lunes, 25 de Enero del 2021
Viernes, 08 Enero 2021

Illa cambia el panorama

Valora este artículo
(3 votos)
Tino Mulas Tino Mulas

CLR/Tino Mulas.

¿Alguien conocía a Salvador Illa hace dos años? Puede que en Cataluña algunos sí, pero a nivel nacional Illa era un perfecto desconocido hasta hace muy poco. Y hoy, en el principio de 2021, puede convertirse no solo en árbitro de la gobernabilidad de Cataluña en los próximos cuatro años, sino en polo de atracción para muchos, independentistas y no independentistas, que están hartos del enfrentamiento estéril y sin futuro en el seno de la sociedad catalana.

Illa personaliza la tercera vía entre las otras dos que no ofrecen ninguna solución al problema catalán: la ultranacionalista catalana y la ultranacionalista española. Unos responden a la cuestión con la unilateralidad y el exclusivismo; otros con la aplicación partidista de la ley y con el mismo exclusivismo. Posturas ambas que relegan a una mitad de Cataluña y que, curiosamente, no se diferencian demasiado en la ideología política, sino en las banderas y en el “nosotros y ellos”.

 

¿Y por qué Illa se erige en superador de estas dos tendencias antagónicas? Pues en primer lugar porque no niega a ninguna de ellas. Illa es catalán y españolista, conoce y respeta las diferencias y características de Cataluña y España, solo que al igual que millones de catalanes no se enroca en una de las dos posturas, lo que le permite por ejemplo convertirse en negociador con opciones independentistas no radicales (como ERC) mientras que nadie duda de su compromiso con España y con Cataluña. En segundo lugar Illa tiene algo de lo que carecen muchos líderes políticos actuales, como es una completa formación y una dilatada carrera administrativa y profesional que le otorgan un bagaje de experiencia de gestión nada desdeñable. Y en tercer lugar porque parece (y creo que lo es) un tipo serio, de los que no suelen perder los nervios y de los que se comprometen con la tarea encomendada. Desde luego su look y sus declaraciones no levantan pasiones, y ni falta que le hace, ya que lo que sí transmite es lo que muchos votantes catalanes buscan hoy en día: contención, prudencia, “seny” y cordura.

 

Desde luego su nombramiento como candidato a la presidencia de la Generalitat ha hecho saltar como un resorte a sus próximos rivales. En la derecha y la ultraderecha (en especial PP y Vox) la reacción ha sido furibunda, acusando al todavía hoy ministro de incompetencia y unas cuantas cosas más y exigiendo su inmediata dimisión. En el campo independentista se le acusa de lacayo de Madrid y de otras lindezas y se exige también su dimisión ipso facto. En cuanto a lo de la dimisión, creo que tienen razón: una vez conocido su nombramiento lo más lógico y ético sería dejar el ministerio, aunque solo fuera para acallar a quienes pensaran o dijeran que iba a aprovechar el cargo para cimentar su candidatura. En cuanto a lo segundo…

 

En cuanto a lo segundo las reacciones han sido tan furibundas que demuestran a las claras el daño que a quienes critican puede hacerles la candidatura de Illa. En el lado independentista se dan cuenta de que su apoyo está en declive y su bando en guerra intestina total, lo que está derivando en que cada vez haya más independentistas partidarios de pactar un status quo con el estado que sea aceptable para su causa, pero en el que la independencia no sea el primer y único objetivo. Por parte de la derecha y la ultraderecha que se llaman a sí mismos y curiosamente constitucionalistas ocurre lo mismo, pero al revés: quienes en Cataluña desean seguir siendo españoles y que su tierra continúe formando parte de España dudan de que mediante la imposición que algunos utilizan como único argumento se vaya a solucionar algo y ven en la moderación y el compromiso que preconiza la candidatura de Illa una solución más factible a un problema que, por mucho que se quiera negar, existe y está ahí.

 

Resumiendo: independentistas y ultraespañolistas temen que Illa les robe votos y protagonismo. Porque al revés que ellos, el que pronto será exministro de Sanidad ofrece una solución. Una solución que no se basa en envolverse en banderas y, repito, en excluir a la otra mitad de Cataluña. Más bien al contrario, lo que preconiza es sumar a quienes crean que la convivencia es posible, sin excluir a nadie que no quiera ser excluido. Y como las encuestas están demostrando resultados a la baja para el independentismo y lo mismo o peor para la derecha y la extrema derecha “constitucionalista”, la reacción, todos a una, de ambos es arremeter contra Illa por lo que sea y con lo que sea. Dejando así claro que el miedo no solo es libre, sino general, y se intenta combatir descalificando a la amenaza en vez hacerlo con ideas y argumentos.

 

En fin, todavía falta más de un mes para las elecciones en Cataluña y muchas cosas pueden cambiar entre tanto. Incluso que debido a la pandemia ni siquiera puedan celebrarse. Pero que una propuesta de consenso e integración provoque el pánico en los extremistas de uno y otro signo es buena señal. Para todos en general, e independientemente del partido que la propugne.

 

El resultado, en un mes.

AGENDA CULTURAL

VÍDEO DESTACADO
FOTOS DENUNCIA
Envíanos tus fotos y las publicamos...
Más información de interés
  • Farmacia de Guardia Farmacias

    Información sobre horarios y días de apertura de las Farmacias de Guardia en Cieza

     

  • Cartelera Cartelera

    Información semanal sobre la cartelera del cine de Cieza. Auditorio Aurelio Guirao.