Se suele decir en el argot popular que, a veces, no se habla por no pecar. Esta frase define perfectamente a nuestro entrevistado. Él prefiere volar en su bicicleta, prefiere volar por Portugal o el norte de España antes que hablar mucho, quizás por su edad o por el vértigo que le da saber lo que puede llegar a ser, que es mucho.
Acude a nuestra entrevista y a las fotos con la ropa de su equipo, el Sakata – Brocoli mecánico. El color del equipo es el verde, casualidades de la vida, el verde es el color del maillot a la regularidad del Tour de Francia y el color de la esperanza, la esperanza en ser algún día como Valverde. El mejor del mundo. Nuestro primer entrevistado de esta temporada es Elías Caballero, un futuro arquitecto con alma de ciclista, gorra del Manchester United y pulsera del SILENCIO.
¿Qué tienes claro?
(Se hace un silencio largo. El entrevistado se piensa la respuesta antes de hablar).
Tengo claro lo que me gusta y lo que quiero hacer de verdad. Hay muchas cosas que hay que hacer obligado, muchísimas, pero tengo claro que lo que me gusta es dedicarme al deporte y me gustaría ser feliz.
Un nombre: Alejandro Valverde. ¿Qué nos dices de él?
Es un ejemplo, sin dudarlo. Alejandro Valverde es una persona muy cercana que, aunque los murcianos lo tenemos muy normalizado, ha sido el mejor del mundo en ciclismo. Sea lo que sea, ser el mejor del mundo en algo es una barbaridad. Cuando se ha retirado, los que seguimos un poco el ciclismo, nos hemos dado cuenta de que no sale otro como él.
¿Tienes contacto con él?
Sí. He tenido la suerte, tanto de coincidir con él, como de correr en su equipo.
¿Cuándo descubriste que había un ciclista en ti?
Cuando era pequeño. En mi familia siempre se ha practicado el ciclismo, mi tío, mi padre, mi primo y luego mi hermano. Cuando lo vi a él, supe que quería y era practicar ciclismo. Mi hermano empezó un año antes que yo. Durante todo ese año estuve deseando tener una bicicleta y al pasar el año la tuve y comencé poco a poco.
¿Cómo de importante es tu hermano, también ciclista, en tú día a día?
La verdad es que mucho. Tenemos nuestros roces, como cualquier persona normal, pero él siempre ha estado a mi lado. Eso sí, la competición se la dejó hace tiempo por el tema académico y laboral, pero, hasta que se lo dejó, siempre había sido mucho mejor que yo. Es más, no me gustaba salir a montar en bici con él porque era mucho mejor que yo, pero así es como, al pasar los años, me di cuenta de que era la única forma de ser el mejor. Saliendo a correr con gente mejor que tú.
¿Cieza es un buen lugar para practicar ciclismo?
Sí, es un buen lugar y me encanta. Yo he estado en muchos sitios y la verdad que Cieza me gusta mucho, además, aquí conozco a todo el mundo, son muchas horas entrenando y tengo la suerte de salir y compartir kilómetros con gente que es agradable y conoces desde hace tiempo. Sí que es verdad que las carreteras no son las mejores del mundo, en cuanto a asfalto, pero los parajes son espectaculares y súpertranquilos.
¿Cómo es un día en tu vida? ¿Se hace difícil compaginar el deporte con la arquitectura?
Mi día a día se basa en levantarme temprano; coger el autobús para ir a la universidad; como en la universidad para no perder tiempo de entreno, puesto que llego a las cuatro de la tarde y, en invierno, tengo poco tiempo de Sol. Llego, cojo la bici y me voy con luz trasera y delantera, porque sé que se me va a hacer de noche y tengo que entrenar muchas horas, puesto que no me puedo volver a casa porque sea de noche.
¿Cuántas horas al día sueles entrenar?
Depende el día, porque hay días muy tranquilos y otros más intensos, pero una media de entre dos y tres horas al día.
Fernando Alonso, Rafael Nadal, Iniesta o Ricky Rubio han manifestado en numerosas ocasiones la importancia de acudir al psicólogo para poder proyectar su vida deportiva. ¿Coincides con esa valoración?
En el deporte importan muchísimas cosas, pero sin una cabeza bien amueblada es imposible, seas quien seas, estés lo fuerte que estés o tengas la rutina de entrenamiento que tengas, es imposible. Yo creo que hay gente que la cabeza la tiene formada para eso. Le preguntas y tienen claro que ese día van a ganar. Lo tienen claro. Se le ve. No obstante, tú intentas convencerte a ti mismo de lo bueno que eres, pero hay gente que se levanta y sabe que va a ganar esa tarde.
¿Y tú sabes que vas a ganar?
Lo que te he dicho, yo intento autoconvencerme a mí mismo de que puedo ganar, pero me gustaría decir que sí, y decirlo convencido, pero no. Hasta ahora no lo tengo.
¿Cuál es el sacrificio más grande que hace una promesa del ciclismo?
Yo creo que hacer lo que tienes que hacer cuando no te apetece. Pero esto es lo que me gusta y por eso creo que no es un sacrificio, es mi pasión, aunque he de reconocer que hay días buenos y días malos, como en todo. Si tienes un día malo, hay que levantarse y pensar que mañana será otro día. En esos días malos hay que levantarse, seguir comiendo bien y seguir entrenando bien, aunque la cabeza no acompañe. Cuando llega la noche te sientes mejor de ver que has hecho todo lo que tenías que hacer.
¿Cuál es tu mayor sueño?
Mi mayor sueño sería poder dedicarme a esto. Levantarme, salir a entrenar, comer y descansar y que me paguen por eso. ¡Eso sería una maravilla! Y, luego, si profundizo más, sueño con poder participar en unos Juegos Olímpicos, aunque el ciclismo no es lo más representativo, pero me encantaría.
¿Por qué unos Juegos Olímpicos?
Porque siempre que llegan suelo ver todas las disciplinas. ¡Me encantan! Es una carrera especial que solo se produce cada cuatro años. Es un grandísimo reto, porque solo consigue llegar muy poca gente. Es muy especial. Me gustaría llegar ahí.
¿Y en tu mente te has visto alguna vez ahí?
Te lo imaginas, pero todavía queda muy lejos, muy lejos.
¿Qué tiempo se suele tardar en llegar a alcanzar estos objetivos?
La verdad es que hay que tener mucho cuidado, porque si te comparas te puedes venir abajo muy rápido. Pienso que cada uno tiene su tiempo. Sé de dónde vengo y sé a dónde voy. Muchas veces sobreestimamos lo que podemos hacer en un año, pero subestimamos lo que podemos hacer en cinco. De aquí a dos o tres años, confío en que, por lo menos, pueda llegar a mi máximo. Me gustaría conocer mi máximo.
Por último: Ha hablado que haces dos o tres horas diarias de entrenamiento ¿qué se te pasa por la cabeza cuando vas tan solo por esos maravillosos paisajes de Cieza?
Piensas muchísimas cosas, la verdad, porque estás tú solo contigo mismo. No tienes otra que hacer. Al final, sabes pedalear y las carreteras te las conoces de memoria. Piensas en todo y en muchísimas veces te calmas la mente. El deporte es salud en todos los sentidos.