Este año que ya se va, empezó siendo un 2025 en el que los informativos de todo el país abrían con la noticia del robo de unos gallos, y ha acabado siendo ese en el que hemos visto al mismísimo Richard Gere encender el árbol de la Navidad de la ciudad de Murcia. Y es que 365 días dan para mucho. En estos doce meses nos hemos emocionado con el juego de Carlitos Alcaraz, nosotros -¡sí!- pero también las estrellas de la talla de Leonardo DiCaprio que acudieron a Wimbledon a admirar a nuestro murciano más internacional. También hemos sido testigos de cómo la humanidad, casi al completo, se ha rendido ante los pies de Rosalía tras publicar ‘LUX’, su nuevo y esperado álbum que ha presentado como quien presenta una nueva religión.
Además, en 2025 le hemos dicho adiós al guapo de Robert Redford, «el último galán de Hollywood». Despediremos el año sustituyendo los tradicionales villancicos por las canciones de ‘Extremoduro’, porque ‘el Robe’ no se merecía menos. Y lo recordaremos como el año que vimos inaugurado, por fin, el ‘Parque Comercial’. Ese multiespacio del que llevábamos tantos años escuchando hablar que hasta dejamos de creer que algún día sería cierto. Y, sin embargo, aquí está -¡hombres de poca fe!- con sus tiendas, su gasolinera y todo su desarrollo al completo. Adaptando el pueblo a los tiempos futuros, esos que nos han traído hasta casa el McDonald’s.
Según la revista Forbes, actualmente hay en España más de 630 restaurantes de esta cadena de comida rápida, y se espera que superen los 800 en 2028. Mucho ha llovido, y muy rápido, desde que en 1981 abriera el primer McDonald’s en el país. Fue en Madrid, en el número 52 de la Gran Vía, un local que estuvo treinta y ocho años operativo hasta que cerró “por problemas de espacio” en 2019. Pero este tipo de hamburguesería que acostumbramos a ver en las películas y que parece que ha formado parte siempre de nuestras vidas, nació el 8 de diciembre de 1948 en San Bernardino (California), cuando los hermanos Richard y Maurice McDonald’s decidieron transformar el viejo restaurante de comida barbacoa de su padre -ubicado en plenaRuta 66– y convertirlo en un rentable local de servicio rápido que atrajo a todos los camioneros de la zona.
En 1954 el empresario Ray Kroc, que facilitaba a los hermanos las máquinas de batidos, se asoció con ellos dando comienzo así al modelo de franquicia: Kroc pagaba una tarifa por cada nuevo McDonald’s que abría. En 1961 ya había comprado la empresa a los hermanos por 2,7 millones de dólares. En 1963 incorporó a la escena a Ronald McDonald, el payaso que popularizó la marca a través de la televisión. En 1967 llegó el ‘Big Mac’, la hamburguesa doble de carne. Y en 1979 apareció el primer ‘Happy Meal’, ese menú infantil que regalaba un juguete.
Después, en los 90, empezarían las campañas y las noticias que vinculaban estos establecimientos con la contaminación y la obesidad. El colesterol, la baja calidad de los alimentos, las condiciones laborales, etc… McDonald’s nunca ha estado exento de polémica. Hace veinte años, el documental “Super engórdame” triunfó al intentar demostrar los cambios que se producían en el cuerpo tras estar treinta dias comiendo comida McDonald’s. También por aquella época se convirtió en súper ventas el libro ‘Fast Food Nation’, que acusaba a las cadenas de comida rápida de contaminar el medioambiente. En 2024, miles de productos de McDonald’s fueron retirados por la presencia de la bacteria Escherichia coli. Y aun así, nada ha frenado a una empresa que tiene ya más de 44.000 establecimientos repartidos por todo el mundo, y ha llegado hasta Cieza. Sin embargo, estoy segura, ninguna verdadera historia de amor, ni nada que merezca la pena, empezará nunca en un McDonald’s.
En 2026, recuerden, las buenas historias seguirán sucediendo en lugares donde los desayunos con un café con leche y un buen bocadillo de jamón son eternos, porque por mucho que nos atosigue el desarrollo, la esencia seguirán brotando en esos lugares donde podemos ir con todo, menos con prisa.