Los profesionales sanitarios, enfermeros/as y auxiliares de enfermería, del Hospital Lorenzo Guirao de Cieza se manifestarán el próximo viernes 2 de enero a las 12 h en la puerta principal del centro hospitalario para denunciar una situación “límite e insostenible: la grave y peligrosa insuficiencia de personal, que se agrava críticamente durante los fines de semana, poniendo en riesgo directo la seguridad de los pacientes y la salud del equipo”.
Según un comunicado remitido por estos trabajadores de la sanidad pública, trabajan con ratios claramente insuficientes, una realidad que genera una sobrecarga laboral extrema y conduce al agotamiento físico y emocional de los profesionales. “Esta situación de desatención no es solo un problema laboral, es un grave riesgo asistencial. Cuando el personal está saturado, la calidad y la seguridad de la atención se resquebrajan. Nos jugamos nuestra salud, pero, lo que es más grave, jugamos con la de quienes confían en nosotros”.
Los auxiliares y enfermeros del Hospital de Cieza denuncian que los fines de semana no son días de segunda categoría. “Los pacientes ingresados son los mismos, las urgencias son las mismas y las necesidades de cuidado son idénticas, e incluso mayores. Sin embargo, la plantilla se reduce a niveles inaceptables e inseguros. Esta práctica no es ahorro, es negligencia programada”.
A juicio de estos profesionales sanitarios esta situación se ha vuelto crítica con los actuales brotes de gripe y virus respiratorios, que han llevado la ocupación de camas del hospital al 100%. “La presión es asfixiante y evidencia, más que nunca, la falta crónica de refuerzos. El sistema está al borde del colapso, y somos nosotros, los profesionales, y nuestros pacientes, quienes sufrimos las consecuencias”.
“Las consecuencias son ya visibles y alarmantes: Hay una planta entera del hospital cerrada por falta de personal para atenderla, no se contrata ni para cubrir las propias bajas del personal, lo que multiplica la carga sobre los trabajadores que permanecen, se están manteniendo a pacientes en camas de observación más de 24 horas, en condiciones inadecuadas para una estancia prolongada y se producen constantes traslados de pacientes de una planta a otra para intentar cubrir los huecos, generando inestabilidad y riesgos innecesarios”.
Por ello exigen ratios de personal adecuados y seguros los fines de semana y festivos, acordes a la realidad asistencial, refuerzo real y permanente de las plantillas, con contrataciones que cubran no solo las vacantes estructurales, sino también las bajas laborales, condiciones laborales que garanticen la seguridad que protejan la salud de los profesionales sanitarios y les permitan ejercer su profesión con garantías y respeto absoluto a su trabajo, a sus descansos y a su dignidad profesional. “La precariedad no puede ser la norma”.
“Esta movilización no es solo por nosotros. Es por nuestros pacientes, por sus familias y por la calidad de la sanidad pública de nuestra comarca. No podemos seguir cubriendo carencias del sistema con nuestra propia salud y compromiso ético. Transmitimos un mensaje claro a la administración y a la ciudadanía: Sin profesionales suficientes, no hay sanidad de calidad. Basta de recortes en personas. Basta de poner en riesgo vidas los fines de semana”, concluye el comunicado.