Más de un centenar de personas se concentraron este martes por la tarde frente al Ayuntamiento convocados por la Plataforma de Vecinos y Amigos del Casco Antiguo. Durante más de dos horas, los vecinos del barrio protestaron con una pitada y cacerolada, todo ello mientras en el salón de plenos se celebraba la sesión ordinaria del mes de julio.
Entre las principales preocupaciones expuestas por los vecinos se encuentran los numerosos actos vandálicos y delictivos registrados en la zona, destacando la rotura de lunas de vehículos y el pinchazo de ruedas.
Otro de los asuntos que reclaman desde la plataforma es la falta de aparcamiento en la zona histórica de la ciudad. Los vecinos critican especialmente la instalación de bolardos en la Plaza del Cubico, una actuación que, según denuncian, ha supuesto la pérdida de entre cuatro y cinco plazas de estacionamiento.
También exigen mayor limpieza de las calles y solución al problema de la recogida de basuras.
Los vecinos solicitaron hablar con el alcalde, encuentro que al final no se produjo. El momento de mayor tensión se dio cuando Tomás Rubio, una vez terminado el pleno, salió del Ayuntamiento acompañado por agentes de la Policía Local, mientras más de medio centenar de personas que aún quedaban en la Plaza Mayor increpaban al primer edil.











