La muerte de la originalidad
El comercio, la rentabilidad y todas esas tediosas palabras económicas matan al arte. Vivimos en una época en la que es más rentable hacer secuelas, remakes y refritos que invertir en nuevas ideas. La nostalgia también se ha industrializado y, como siempre, el que sale perdiendo es el consumidor. Es el momento de las sagas, …

